Apr 13, 2026

La edición 2026 del Masters Tournament dejó una semana cuesta arriba para la representación sudamericana, y la segunda consagración del norirlandés Rory McIlroy en el Augusta National Golf Club. El colombiano Nicolás Echavarría, el argentino Ángel Cabrera y el debutante Mateo Pulcini no lograron superar el corte clasificatorio.
El protagonismo del campeonato quedó en manos de Rory McIlroy. El norirlandés construyó su victoria con rondas de 67, 65, 73 y 71 golpes para un total de 276 (-12), resultado que le permitió imponerse por un golpe de diferencia sobre el estadounidense Scottie Scheffler. Con esta actuación, McIlroy defendió con éxito el título y sumó su segunda victoria consecutiva en Augusta, reafirmando su lugar entre las grandes figuras del golf mundial.
El argentino Mateo Pulcini vivió en Augusta su primera experiencia tanto en el Masters como en torneos Major. El campeón del Latin America Amateur Championship 2026 cerró su participación con una vuelta de 78 golpes para completar un total de 159 (+15). Más allá del resultado, el cordobés valoró la experiencia de competir en uno de los escenarios más emblemáticos del golf mundial, destacando el aprendizaje que deja enfrentarse a un campo que castiga cualquier error.
También fue una semana complicada para Ángel Cabrera. El campeón del Masters en 2009, que regresó a Augusta tras varios años de ausencia, no logró encontrar su mejor versión y finalizó con 160 golpes (+16), luego de firmar una ronda final de 81. La exigencia física y la longitud del campo representaron un desafío adicional para el experimentado jugador argentino.
Por su parte, el colombiano Nicolás Echavarría tampoco logró recuperarse tras un inicio adverso y terminó su participación con 157 golpes (+13), luego de registrar 78 en la segunda jornada.
De esta manera, el Masters 2026 volvió a confirmar la exigencia única que representa Augusta National. Para los sudamericanos, la semana dejó un saldo deportivo adverso, pero también experiencias valiosas, especialmente para Pulcini, quien sumó en Georgia su primer contacto competitivo con uno de los escenarios más emblemáticos del golf.